Centón de teatro

 

    Este CENTÓN DE TEATRO –publicado por primera vez en 1996 por el Aula de Teatro de la Universidad de Alcalá- está compuesto por 12 obras cortas que el autor define como comedias cortas y monólogos divididas en dos partes netamente diferenciadas.

    La primera parte, titulada de forma genérica Misterio, fantasía y comicidad, la componen seis obras sin vinculación entre ellas y que abordan diferentes aspectos y temas:

    La psicovenganza del bandido Nico Foliato, aborda, en el tono de comicidad que caracteriza a todas, el tema de la culpa y la muerte, uno de los más destacados de Nieva. Un bandido se dedica a matar en repetidas ocasiones a todos los que le han engañado: su mujer, su cuñada, el amante de su mujer y el padre del amante, el cura don Celoro. La muerte, repetida constantemente, es la eternización de la culpa.

    El muchacho perdido es un monólogo de una madre cenagosa que insta a unas jovencitas para que desnuden a un muchacho tímido y apocado creando un clima perverso y transgresor.

    En El dragón líquido, se esboza el tema, que desarrollará más tarde en Pelo de tormenta, de la dimensión mítica de la atracción sexual. En un lago se refugia un monstruo que recibe placenteramente a las mujeres.

    El hijo sin madre, Nacho Tozuelo trata del enfrentamiento entre el poder militar y el religioso y cómo éste acaba venciendo por medio del misterio y la fuerza no sólo psicológica.

    La piedra de sal, que ha sido musicada en forma de ópera por Ignacio Nieva, hermano del autor, aborda nuevamente el tema de la muerte a partir de la inspiración producida por uno de los muchos pueblos abandonados de España.

    Y en El fantasma del novedades juega con la realidad, el sueño y la muerte con un personaje tan conocido como Pablo Iglesias y los entresijos de un teatro antiguo.

    La segunda parte la componen otras seis obras agrupadas bajo el título genérico de Las aventuras de Rubián y Leopoldis, dos señoritos de alta clase social que juegan a divertirse, sin temor a la moral ni las "buenas" costumbres, generando un teatro pervertido, indecoroso y desvergonzado, muy en la línea del "teatro libertino" que siempre ha defendido Nieva.

    En La prima sagrada, Rubián y Leopoldis buscan la perversión, parodiando al Tenorio, al intentar y lograr hacer el amor a una prima suya que es monja en un convento.

    La señorita Frankenstein es una fantasía dramática que juega con el famoso mito al conseguir los dos señoritos que un científico les construya una mujer diminuta para sus perversiones sexuales. Al final, se cansan, la dejan abandonada y ella se suicida.

    Un extraño juego del absurdo es el que se plantea en Tengo que contarte horrores en que un grupo de personajes acusan a Rubián de haber cometido unos horribles delitos que nunca sabemos cuáles son hasta que el Comisario expone un parlamento final sin ningún sentido.

    En La uña larga los dos señoritos dialogan con un guardia al que enseñan una serie de fotografías cuyas imágenes se mueven. Van criticando o adulando lo que ven hasta que el guardia se transforma en un personaje que se expresa retóricamente. Lo han transformado en un dandy.

    Una especie de parodia de los métodos psicoanalíticos de Freud es el tema central de Largas historias y viejas mansiones en tiempo de Freud. Los dos personajes discuten y acaban pegándose por una controversia absurda. El hecho es interpretado por Clorita como un amor homosexual entre ambos y ellos lo aceptan en clave de humor.

    La última obra, La vida calavera insiste en el tono perverso. Se reúnen los dos personajes con dos aparentes prostitutas, una de "alto copete" y la otra más "popular", y dialogan sobre los excesos e inmoralidades sexuales. Al final se descubre que han sido contratadas sólo para la charla.

En 2002, de nuevo la Universidad de Alcalá publica una segunda edición del CENTÓN DE TEATRO, que añade la siguientes obras en la primera parte:

Pasión gloria de un monumentoEs una de las obras más largas del nuevo centón y en ella Nieva ridiculiza el afán de inmortalidad que subyace en el anhelo del artista. Un abuelo, famoso escritor, debe seguir viviendo encerrado en una especie de máquina que le convierte en inmortal. 

Las aventurillas menudillas de un hijillo de puta. Tres personajes de marionetas: La tía Barrientos, Frankenstein y El hijillo de puta, simbolizan un mundo emporcado donde se juega con el crimen, el sexo y la muerte. Nieva muestra en esta obra toda su capacidad de provocación, muy en la línea de esa literatura postista y vanguardista, que busca “epatar” a una sociedad burguesa anclada en la apariencia y las “buenas costumbres”

En la segunda parte se añaden:

El sueño sin vuelta.  Como si estuviera en un sueño, Rubián, enamorado de su madre, acaba matándola. Mata también a su padre, que se ha presentado iracundo y celoso. 

El drama rápido. En un juego metateatral, Rubián. Leopoldis, Clorita y el Rey tiene que representar una tragedia en cinco minutos, pero ganarán el concurso si reciben más de cinco minutos de aplausos. 

La comedia suspiro. Un condensado y excelente apunte teatral, en sólo dos intervenciones, sobre el amor. 

 

 

 


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